Si bien hoy en día el patrimonio industrial está perfectamente reconocido y cuenta con sus propias figuras de protección en nuestro país, no siempre fue así. El inicio de la regulación legal del patrimonio industrial puede situarse en un documento, el Plan de Patrimonio Industrial, cuya redacción definitiva fue aprobada en 2001 y hoy en día sigue vigente.

En todo caso, el verdadero inicio de la regulación legal del patrimonio industrial español arranca un par de años antes, en 1999, con la campaña “Europa, un patrimonio común” del Consejo de Europa. El objetivo de dicha campaña era sensibilizar sobre el patrimonio industrial y, a partir de ella, se toman varias medidas que en España terminarán por conducir a la elaboración del Plan de Patrimonio Industrial.

El primer texto que se redacta en nuestro país es un documento breve. Enseguida se detecta la necesidad de realizar un somero diagnóstico sobre la situación del patrimonio industrial nacional así como sus especiales características y necesidades en lo relativo a conservación y restauración.

Con la experiencia positiva del Plan de Catedrales y el apoyo legal de la Ley 16/85 de Patrimonio Histórico, la necesidad de un Plan nacional de patrimonio industrial queda patente desde el primer momento. El primer obstáculo para convertirlo en realidad será definir y enmarcar cronológicamente el patrimonio industrial.

Así las cosas, la primera definición de patrimonio industrial es, curiosamente, una definición de lo que no es patrimonio industrial. Todo esto en un momento histórico en el que en muchas comunidades autónomas solo tienen protección legal aquellos elementos relacionados con la ciencia o la técnica, y bienes industriales de gran antigüedad (preindustriales o protoindustriales, con más valor etnográfico que industrial).

En este contexto surgirá la primera definición verdadera de patrimonio industrial: “es el resultado de una determinada relación social, la capitalista, y con un concreto sistema tecnológico, la mecanización”. Así, el patrimonio industrial queda enmarcado entre mediados del siglo XVIII y la década de los 60 del siglo XX. Una definición más aproximada que, sin embargo, deja fuera algunos elementos de patrimonio industrial como el molino de marea.

Nacimiento del Plan de Patrimonio Industrial

Y así es como, en el año 2000, se presenta el documento base del plan en la sesión del Consejo de Patrimonio que tuvo lugar en Toledo en el mes de diciembre. Allí se forma la Comisión delegada que se encargará, de aquí en adelante, de estudiar la viabilidad del plan; y se designarán los representantes de las seis comunidades autónomas que representarán al resto así como los técnicos y expertos en la materia elegidos por el Instituto de Patrimonio Histórico Español (ahora Instituto del Patrimonio Cultural de España).

La primera reunión de la Comisión tuvo lugar en febrero de 2001 y, en ella, además de quedar constituida oficialmente, se comenzó a discutir el documento base del Plan de Patrimonio Industrial. Así, se habló sobre criterios de identificación, selección y e intervención en bienes industriales, de la clasificación de estos por sectores y de los contenidos de sus planes directores. Otros puntos de interés de esta reunión son la necesidad de un inventario general, de una página web y de crear intervenciones piloto.

La segunda reunión de la Comisión llegaría en el mes de abril de 2001. En ella se discutiría la versión final del documento y se aprobaría definitivamente. Dicho documento se presentaría posteriormente en la reunión del Consejo de Patrimonio Histórico que ese mismo mes tendría lugar en Úbeda y Baeza, donde se aprobaría el texto que hoy en día continúa vigente.

La tercera reunión de la Comisión sería ya el año siguiente, en el mes de marzo de 2002. En ella se incorpora un nuevo miembro en representación de Castilla La Mancha y la comisión queda ahora compuesta por siete representantes autonómicos y siete miembros de la ponencia técnica. Es en esta reunión cuando se inician los trámites de protección de los bienes industriales españoles presentados por cada una de las comunidades autónomas para su inclusión en el Plan de Patrimonio Industrial, además de constituirse la Secretaría permanente de la Comisión en el IPHE.

Dos meses después tendría lugar la cuarta reunión de la Comisión, esta vez en el IPHE, en la que se seleccionaron 49 propuestas como primeras actuaciones del Plan de Patrimonio Industrial. Este listado se considera el primer paso para la realización de un inventario completo de los bienes de patrimonio industrial españoles.

Primer listado de patrimonio industrial de España

Por comunidades, los bienes industriales que forman parte de este primer listado de patrimonio industrial de España fueron:

  • Andalucía: fábrica azucarera de Nuestra Señora del Pilar, en Motril; Minas de Río Tinto; Altos Hornos de Marbella, y la Real fábrica de hojalata de Juzcar.
  • Asturias: Pozo Santa Bárbara, en La Rabaldana; fábrica de gas y electricidad de Oviedo, y el Salto de Grandas de Salime.
  • Cantabria: Complejo siderúrgido de La Cavada; paisaje minero de Reocín, y embarcadero mineral de Dicido, en Mioño (Castro Urdiales).
  • Castilla La Mancha: Real Fábrica de metales de San Juan, en Riopar; zona minera de Puertollano, y Real fábrica de paños de Brihuega.
  • Castilla y León: conjunto de la cuenca minera de Sabero, y aserradero mecánico de Valsaín.
  • Cataluña: fábrica Miralda de Manresa; fábrica de cementos Asland del Clot del Moro; colonia Sedó de Esparraguera, y colonias industriales del Llobregat.
  • Extremadura: harinera de Plasencia; minas de Aldea Moret y bodega de Almendralejo.
  • Galicia: fábrica de conserva y factoría ballenera Massó; centrales hidroeléctricas del río Tambre; viaductos “Madrid” y “Pontevedra” del ferrocarril en Redondela, y astilleros navales del Arsenal de Ferrol.
  • Madrid: Talleres del conjunto de Nuevo Baztán; canal de Isabel II, presa del Pontón de la Oliva y central eléctrica de Torrelaguna; Real Fábrica de Tapices, y la antigua fábrica de harinas “La Esperanza” de Alcalá de Henares.
  • Murcia: Paisaje minero de La Unión y Cartajena; embarcadero mineral del Hornillo, en Águilas, y arsenal de Cartagena.
  • Navarra: El Trujal, en Cabañillas, y en estudio, las centrales eléctricas del río Irati.
  • País Vasco: Draga Jaizkibel, en Pasaia; coto minero de Irugurutzeta; Alto Horno I de los Altos Hornos de Vizcaya, en Sestao, y las Salinas de Añara.
  • La Rioja: Real Fábrica de Paños en Ezcaray, en estudio.
  • Valencia: El Molinar, en Alcoy; antigua estación del Grao, en Valencia; fábrica de la seda de Almoines, y fábrica de tabacos de Valencia.

Las comunidades autónomas de Aragón y Baleares, así como las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla no habían presentado aún sus propuestas; mientras que las de las islas Canarias continuaban en estudio.

Finalmente, junto a estos 45 elementos de patrimonio industrial antes citados, la lista se completa con otros cuatro que ya formaban parte de las actuaciones puestas en marcha dentro del Plan de Patrimonio Industrial en el IPHE. Estos son el conjunto minero de Almadén, la fábrica de artillería de Sevilla, los poblados ferroviarios y el Canal de Castilla.



Send a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *