Aunque no seamos conscientes, el patrimonio industrial está muy presente en nuestro día a día y en las rutas turísticas más conocidas. Como ejemplo, hoy hacemos un repaso por los monumentos de turismo industrial que forman parte de la Ruta del Mar de Conil de La Frontera.

El desarrollo del asentamiento medieval de Conil se origina en el siglo XVI en torno a la riqueza generada por la pesca del atún, en un momento histórico que constituye la verdadera Edad de Oro de las almadrabas.

¿Qué son las almadrabas?

La almadraba es un arte de pesca milenario que, en la actualidad, consiste en instalar un laberinto de redes (por lo general, cerca de la costa) para capturar los atunes que pasan por el Estrecho de Gibraltar en el transcurso de su migración desde el Círculo Polar Ártico al Mar Mediterráneo.

La Ruta del Mar de Conil de la Frontera constituye una oportunidad única para conocer más sobre este proceso, así como de su evolución histórica y su vinculación a diversos edificios de Conil de la Frontera.

¿Qué edificios  de patrimonio industrial encontramos en la ruta?

Aunque la ruta es más amplia, estos son los edificios directamente vinculados con el turismo industrial que forman parte de ella:

Mercado de Arte (antiguo Mercado de Abastos)

Aunque actualmente se destina a Mercado de Arte, con pequeñas tiendas y exposiciones, el edificio data de la década de los años 50 y fue construido como mercado de abastos.

Mesón Ducal, La Tahona

Fue construido a mitad del siglo XVI por el Duque de Medina Sidonia para dar alojamiento a los mercaderes que acudían a comprar atún a la almadraba. Desde entonces, ha cumplido distintas funciones: mesón, tienda de víveres, taberna, tahona o panadería, y patio de vecinos.

La Chanca

También construido por el Duque de Medina Sidonia a mediados del siglo XVI, en su origen tenía una doble finalidad: fábrica de salazones y almacén de barcas y pertrechos de las almadrabas. Actualmente alberga el Museo de la Almadraba y La Nueva Biblioteca de Conil.

Museo de Raíces Conileñas

Si bien se trata de un edificio de reciente construcción (data del año 1979), es una parada importante en el turismo industrial si queremos saber más sobre la pesca del atún y las almadrabas, ya que alberga una importante colección de enseres domésticos, muebles, útiles de la mar y el campo, indumentaria, etcétera.

Ermita del Espíritu Santo

No os engañe su actual carácter religioso, ya que en sus orígenes aquí estuvo la primitiva Torre Atalaya que se usaba para avistar atunes. Además, en los años 40, este edificio sirvió de almacén de enseres de pesca.

Mirador “El Jabiguero”

Si bien no se trata estrictamente de patrimonio industrial, sí es muy interesante a la hora de lograr una idea global del arte de la pesca en Conil, ya que la escultura, realizada por Antonio Aparicio Mota, representa a un pescador (jabiguero) con la indumentaria propia de mediados del siglo XX y simula el tiro del copo de “La Jábega”, antiguo arte de pesca típica conileña, actualmente en desuso.

Mercado de Abastos Nuevo

Sustituye al antiguo, que como antes comentábamos, hoy alberga el Mercado de Arte. Se trata de un edificio de arquitectura contemporánea realizado por Ángel Rafael Otero, Prado Romani y Manuel Narváez entre 1995 y 2002.

Puerto pesquero de Cabo Roche y La Lonja

En la actualidad, alberga una flota de unos 65 buques pesqueros operativos, que se dedican a diversas modalidades artesanales, así como una almadraba y diversos botes deportivos.

Torre del Puerco

Mandada construir como atalaya costera a finales del siglo XVI, durante el siglo XIX sirvió como atalaya para almadrabas y jábegas. En las inmediaciones, hay una pequeña chanca.

Torre de Castilnovo

También construida en el siglo XVI, su función era doble: torre vigía de la costa y atalaya para la almadraba de vista. En torno a ella, había un cercado para acoger a quienes estaban al servicio de la almadraba, que incluía algunas casas de bóveda para los mercaderes y para guardar bastimentos.

Marcaciones Almadraba

Actualmente en desuso por el uso del GPS y otros progresos técnicos, estas marcaciones costeras sirvieron de referencia para calar el cuadro de la Almadraba de Conil en su ubicación. Aún se conservan cinco de ellas en Conil, dos junto a la torre de Castilnovo, una en el mirador de la Atalaya y otras dos en Cabo Roche.



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