Menos conocido que las visitas a bodegas y otros tipos de turismo industrial, el oleoturismo o turismo en torno al aceite de oliva va ganando presencia en nuestro país y, especialmente, en Andalucía.

En su día, ya te hablamos de otras visitas de turismo industrial que te abrirán el apetito. Pues bien, la gran variedad de posibilidades existentes dentro del oleoturismo bien merecen una mención especial dentro de nuestro blog. Importante es también destacar que, además de la más extendida de oleoturismo, este tipo de turismo industrial recibe también otra denominación que, poco a poco, va ganando peso: el turismo del AOVE.

El término AOVE, ya bastante generalizado, corresponde a las siglas de Aceite de Oliva Virgen Extra. Este producto de gran calidad y muy característico de la dieta mediterránea es muy reconocido en los ámbitos alimentario y culinario y cada vez se está intentando potenciar más tanto desde la agricultura como desde la gastronomía.

Oleoturismo: mil y una experiencias de turismo industrial

El abanico de posibilidades que el oleoturismo presenta ante un turista industrial es casi inabarcable. Obviamente, una visita a las almazaras donde la elaboración de este producto se lleva a cabo es la más básica, la más conocida, pero hay muchas más.

  • Visitas a los olivares: así como en la almazara aprenderemos más sobre el proceso de elaboración del aceite y de la transformación de las aceitunas en este producto; en el olivar podremos presenciar el inicio del proceso. Desde el proceso fenológico del olivo hasta los distintos métodos de recolección de las aceitunas como el vareo, la tirada en mantón, el soplado y el barrido). Incluso podríamos llegar a convertirnos en aceituneros por un día.
  • Iniciación a la cata de aceites: un taller formativo enfocado a esta temática nos enseñará a apreciar más el aceite de oliva y sus diferentes atributos.
  • Elaboración de AOVE: en algunas almazaras nos ofrecerán la posibilidad de fabricar nuestro propio aceite de oliva virgen extra.
  • Elaboración de otros productos derivados del AOVE, como jabones o cremas.
  • Degustaciones de AOVE y catas de degustación. En este caso, el propósito no es tanto formativo (como en el caso de la iniciación a la cata de la que hablábamos antes), sino más bien lúdico y experiencial.
  • Cocina con AOVE: aunque a priori este tipo de visita o experiencia parece la más alejada del proceso industrial, lo cierto es que un buen curso de cocina que utilice el AOVE como ingrediente principal nos ayudará a conocer más sobre este producto y sus múltiples posibilidades gastronómicas
  • Realidad virtual en torno al aceite de oliva: las experiencias de realidad virtual son la última evolución del oleoturismo. Una posibilidad de turismo industrial muy interesante de la que Picualia, en Bailén (Jaén) es pionera.

No hay duda. El AOVE es un producto ideal en torno al que puede generarse una experiencia completa de turismo industrial. Los amantes de la gastronomía y del turismo industrial alimentario disfrutarán realizando una o varias de estas actividades combinadas y, a buen seguro, quedarán con ganas de más y querrán repetir.

¿Quién se apunta al oleoturismo?



1 Comment

  1. julio 25, 2018 at 2:58 PM

    Only been to Dubai on a stopover and wish I had more time. Many people say is “fake” and hides the true reality of the country. Maybe. But I mainly found to be a futuristic “made-from-scratch” urban development project right in the middle of the desert which is fascinating!

Send a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *