El programa Tempero de Aragón TV se hizo eco este fin de semana de la importancia del turismo industrial en Aragón. No solo en cuanto a fenómeno turístico y a tendencia creciente dentro del turismo educativo y del turismo familiar, sino también en cuanto a su importancia en cuanto a vertebrador del territorio y de revitalización económica de las zonas rurales.

“Hubo un tiempo en el que el medio rural era importante”, comenzaba diciendo José María Paraled, presentador y director del programa. Y, a partir de ahí, nos invitaba a un viaje a través de varias experiencias de turismo industrial con las que podemos aprender mucho de la historia y el desarrollo de varias comarcas aragonesas.

José María Paraled, presentador y director de Tempero
José María Paraled, presentador y director de Tempero, durante el programa de turismo industrial

De esta forma, el turismo industrial y todo lo que éste significa llegan hasta la televisión, continuando así la importante (y necesaria) labor de divulgación en torno a esta tendencia tan arraigada ya en otros países europeos. Todo esto desde una doble vertiente. Por un lado, a través de empresas y oficios ya en desuso. Por otro, entrando en empresas que aún siguen en funcionamiento, para conocer de primera mano sus procesos productivos.

Cinco experiencias de turismo industrial para conocer las comarcas de Aragón

En total, son cinco las experiencias con las que Tempero nos muestra, a lo largo del programa emitido el sábado 26 de abril, la importancia del turismo industrial en Aragón. Cinco experiencias de turismo industrial a través de las que recorreremos varias comarcas aragonesas y conoceremos mejor su historia, su evolución económica, su industria y, especialmente, todo lo que pueden ofrecernos y enseñarnos.

Turismo industrial en las Cuencas Mineras

La primera de las experiencias de turismo industrial en Aragón que nos muestra Tempero nos lleva al Museo Minero de Escucha. De la mano de Juan Cañizares, gerente del museo, y de la guía María Rosa Cornejo, allí los telespectadores tuvieron ocasión de dar el primer vistazo al turismo industrial. Un turismo que “busca sensaciones, con los cinco sentidos”, de ahí que el Museo de Escucha se autodenomine como “museo de los cinco sentidos”.

El Museo Minero de Escucha, primera de las experiencias de turismo industrial en Aragón del programa
El Museo Minero de Escucha, primera visita de turismo industrial en Aragón del programa

También pudimos descubrir el perfil más común de entre los turistas industriales que visitan este museo turolense. Principalmente, del sector educativo (colegios, institutos, universidades…) y familiar, aunque también grupos de amigos y asociaciones. Como las cuatro asociaciones a las que acompañamos durante su visita al Museo de Escucha, todas ellas pertenecientes a la Federación Plena Inclusión.

Con ellos, durante el programa, comenzamos descendiendo 220 metros lineales con 33 grados de inclinación, descubrimos porqué la mina que vimos recibe el curioso nombre de “Se verá”, algunas anécdotas que implicaban a antiguos capataces y a algunas mulas, para finalizar con una falsa voladura.

Turismo industrial en el Matarraña

La segunda parada en este recorrido de turismo industrial por Aragón llevó al equipo de Tempero hasta el Matarraña. En Calaceite, en la almazara de Oleicultors de l’Algars nos encontramos con ellos para contarles más sobre el turismo industrial, los sectores y actividades que lo conforman y cómo nació Industrial Travel, y aprovechamos para conocer mejor esta experiencia de turismo industrial de la mano de su propietario, Eduard Susanna.

Cata de aceite en Oleicultors de l'Algars
Cata de aceite en Oleicultors de l’Algars

En la almazara de Oleicultors de l’Algars se combina el olivar superintensivo con el tradicional, en una producción 100% ecológica que abarcar tres variedades: arbequina, picual y empeltre. Visitamos también sus instalaciones de prensado, únicas en Aragón; realizamos una cata de aceite en la que mezclamos arbequina con un dulce típico de la zona, y aprendimos también cómo aportar personalidad a nuestros platos.

Turismo industrial en los Monegros

Tras la minería y el oleoturismo, el programa de Tempero nos llevó a conocer otro aspecto muy importante (y quizá menos conocido) dentro del turismo industrial: la etnografía. Y no hay mejor sitio para hablar de tradiciones que el Museo Oficios Antiguos de Monegros, ubicado en la población monegrina de Sena.

De la mano de Alejandro Campoy y su padre Pedro, conoceremos cómo surgió este museo, ubicado en una casa familiar en la que antaño se hacían carretas, a partir de un yugo de vacas. Actualmente, el edificio alberga 6.000 piezas referentes a 115 oficios diferentes. Entre ellos, durante el programa, podremos ver y descubrir la historia de un aladro romano, una tartana, unas tijeras de esquilar, una bici incautada durante la Guerra Civil, un aula de colegio o una antigua barbería.

Pedro y Alejandro Campoy han dado forma al Museo de Oficios Antiguos de Monegros
Pedro y Alejandro Campoy han dado forma al Museo de Oficios Antiguos de Monegros

Una oportunidad para que las nuevas generaciones puedan contemplar objetos y aprender oficios ya desaparecidos. Todo esto, al mismo tiempo que el museo ejerce un importante complemento turístico para el medio rural de la zona.

Turismo industrial en el Valle de Tena

La última parada de este programa de Tempero sobre turismo industrial nos lleva hasta el Valle de Tena, en el que tendremos ocasión de visitar no una sino dos empresas actualmente en funcionamiento.

La primera de ellas es Partcharán, en la que aprenderemos el lento proceso que deriva en esta apreciada bebida. Conoceremos su parcela de endrinos, en la que se combinan varias especies, tanto silvestres como plantadas, y descubriremos la receta tradicional del pacharán de la mano de Antonio Cortijo.

Antonio Cortijo habla a Tempero sobre las variedades de Partcharán
Antonio Cortijo habla a Tempero sobre las variedades de Partcharán

Pero, además, en Partcharán nos hablarán también de sus seis innovadoras variedades de pacharán: con menta, con chile, con pimiento rosa… de las que este año han llegado a producirse 2.000 botellas.

La última visita de este programa sobre turismo industrial será en Tensina, un obrador de cerveza artesanal, que elabora cinco tipos diferente de cerveza. Acompañados de sus propietarios, Laura Gracia y Daniel, también maestro cervecero de Tensina, descubriremos cómo ambos se lanzaron a la aventura y crearon Tensina.

Laura Gracia muestra la variedad Peña Roya de cervezas Tensina
Laura Gracia muestra la variedad Peña Roya de cervezas Tensina

Además, nos enseñarán la gran vinculación con el territorio de su producto, con el sarrio en el logo, nombres y siluetas de picos de la zona en el etiquetado… Una vinculación con el territorio que también vemos en su zona de comercialización: principalmente en el propio Valle de Tena, pero también en zonas cercanas como la Jacetania, Huesca, Sobrarbe o Zaragoza; si bien también llega ya hasta bares especializados de ciudades como Madrid, Barcelona o Pamplona.

Cinco experiencias que son solo una pequeña muestra de la importancia del turismo industrial para poner en valor el medio rural y conocer mejor la historia de nuestros pueblos



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